lunes, 8 de abril de 2013
Precio de la leche: Estamos frente a una burbuja?
sábado, 19 de enero de 2013
Las vacas, la leche y el Sr. Gini.
sábado, 24 de noviembre de 2012
LECHERIA: LO QUE NOS DEJAN LAS CIFRAS DE DICOSE
viernes, 29 de julio de 2011
Apuntes sobre la situación actual de la comercialización de leche para el consumo.
1-Introducción. En los últimos años hemos asistido a una gradual desintegración del régimen de comercialización de leche de consumo que rigió, con pequeñas variaciones, en nuestro País durante los últimos 50 años . A partir del Decreto-Ley 15640, que de hecho consagró el fin del monopolio de Conaprole y una especie de “competencia” regulada y culminando con el Decreto 129/008 que elimina la fijación del precio al productor, pero mantiene la fijación del precio al consumidor, se han ido procesando una serie de cambios, que apuntan a liberalizar el mercado de la leche fluida para consumo y en cierta manera, reconocen la nueva situación de una lechería cada vez más exportadora. El accionar del gobierno ha generado un escenario en el que, en la medida en que no se establecen parámetros claros y consensuados sobre el ajuste del precio, se ha producido una profunda distorsión que implica importantes transferencias de recursos desde el sector productor al sector consumidor.
2-El consumo de leche pasteurizada. Según datos de DIEA, el consumo de leche pasteurizada alcanzó en el año 2010, los 154 millones de litros con un crecimiento del 4% con respecto al año 2009. Analizando los datos disponibles de la última encuesta sobre consumo de alimentos en los hogares del INE encontramos que la leche pasteurizada es el producto lácteo más adquirido en los hogares uruguayos. Si desmenuzamos la información disponible encontramos que a nivel de 20% de la población de menores ingresos el consumo es de 147grs/día/persona, mientras que en el 20% superior ese consumo alcanza los 229 grs/día/persona, siendo la media 211 grs. Hay que resaltar que estamos hablando de leche pasteurizada entera, ya que en los hogares de mayores ingresos pasa a tener relevancia el consumo de leches descremadas, larga vida etc. También es importante resaltar que el consumo de leche cruda o “de tambo”, es muy importante sobre todo en el interior del País y más aún en las pequeñas localidades alcanzando los 34 grs/día/persona en promedio y los 54 grs/día/persona en los hogares más pobres.
3-La historia. Cuando en 1935 se aprobó la ley de fundación de la Conaprole, la comercialización de leche en el Uruguay atravesaba un perfecto caos de libre comercialización con productores que no cobraban su leche, desabastecimiento, dudosa calidad del producto y empresas que se fundían. La ley 9526 que creó la Cooperativa Nacional de Productores de Leche fue una de las más importantes formulaciones de políticas de estado con respecto al sector lechero que se hayan realizado en nuestra historia. En sus fines principales figuraba asegurar a la población el abastecimiento de leche para el consumo y para los productores la seguridad de la comercialización. Ya en esa ley se fijan los principios de la “leche cuota” y en leyes posteriores (9899, 10707, 15640) se reafirma y consolida un intrincado sistema de distribución y comercialización de los derechos sobre la misma, en lo que a los productores de Conaprole, se refiere. La ley 18242 que creó el INALE le pone entre sus cometidos estudiar y sugerir un sistema de comercialización de leche, cosa que hasta el momento no ha cumplido. El decreto 129/008 deja sin efecto a partir de marzo de 2008 la fijación del precio al productor, pero no elimina el régimen de cuotas vigente para Conaprole, por lo que, en los hechos, obliga a la Cooperativa a mantener su vigencia ya que, entre otras cosas, determina el número de votos por matrícula en la elección de las autoridades de la empresa. Al mismo tiempo, luego de más de 70 años de vigencia de la “leche cuota”, muchos precios relativos del sector se relacionan con el mismo. De ellos el más importante, sin lugar a dudas, es el de los arrendamientos en un sector que arrienda más del 50% de la superficie que trabaja. Al congelar el valor durante ya 3 años, se ha generado una importante distorsión de precios, en un momento en que la competencia por la tierra es particularmente dura.
3- Los beneficiarios y los perjudicados. De acuerdo a la situación actual la diferencia de precios entre la leche industria y la de consumo se encuentra en el orden de US$ 0,12 /lt lo que determina una pérdida de ingresos de US$ 1,5 millones/mes para los productores. Este traslado involuntario y coercitivo de recursos hacia el sector consumidor tiene, según ya vimos en el punto2, como principales destinatarios – más del 80%- a los sectores de medios y altos ingresos. Como un dato adicional, pero no menor, en el período considerado, los ingresos de los hogares uruguayos crecieron en el orden del 30%, estando actualmente entorno a los $32000/mes. Un aumento de $2 por litro, como el reclamado por los productores, implicaría a un hogar que consumiera 2 litros por día (más que el promedio) un gasto adicional de $ 120/mes o sea un 0,004 % de los ingresos. Desde el punto de vista de la inflación, la leche pasteurizada casi no tiene incidencia ocupando un 0,6185% del IPC, frente a un 26,0566 de los alimentos.
Como el sistema de cuotas continúa vigente, los productores más pequeños, que reciben una proporción más alta de leche cuota, son los más perjudicados. En el caso de Conaprole esa cifra alcanza a casi 500 productores, pero en casos como el de Coleme son el 100% de los productores perjudicados.
Desde el punto de vista de la industria, y sin entrar en un análisis de costos industriales, en un escenario de creciente competencia por la materia prima, aquellas industrias que no tengan compromiso de abastecimiento del mercado de leche fluida, podrán pagar un plus a sus productores o a quienes quieran captar.
4-Posibles caminos. La primer medida urgente y sin dilaciones debe ser un ajuste del precio de la leche de consumo no inferior a $2 que permitiría corregir hacia adelante, el desfasaje actual. En segundo término, pero no dilatado en el tiempo, deberíamos definir como País, que esquema de comercialización de leche pasteurizada vamos a seguir; mercado libre o regulado. Después de 75 años de mercado regulado no parece posible, en lo inmediato, un desregulación total y brusca del mismo. Aceptar un mercado regulado implica aceptar la existencia de reglas de juego consensuadas y un escenario en la ningún actor sea el “dueño” del precio. Las fórmulas de ajuste no deberían ser difíciles de encontrar un vez que exista la voluntad política para ello.
sábado, 16 de julio de 2011
ACLARANDO LA LECHE
En los últimos días se han renovado los reclamos para actualizar el precio de la leche de consumo que se encuentra congelado desde hace ya 3 años. La permanente suba de los precios internacionales ha hecho que la brecha que separa el precio de la llamada “leche cuota” de la industria se encuentre hoy cerca de los $2 y esto hace que de hecho, se opere una transferencia de recursos desde el sector productor al consumidor del orden de US$ 1,5 millones mensuales.
Esta situación, que de por sí es grave porque genera una forma de subsidio encubierto y por decreto, presenta distintos aspectos, que a mi juicio, la hacen más injusta y rechazable.
Un primer aspecto lo constituye el destino de los fondos transferidos, que eventualmente podría “justificar” el aporte. Para analizarlo recurriremos a la Encuesta de Hogares del INE que nos muestra que el 20% de los hogares más pobres de nuestra población, (que no todo está bajo la línea de pobreza), consume menos del 20% de la leche pasteurizada. En buen romance cerca del 80% de la transferencia de recursos que se opera por el precio congelado de la leche va a parar a hogares de ingresos medios y medio-altos.
Un segundo aspecto que podemos analizar es el referido al origen de los recursos. El Decreto 129/008 que eliminó la fijación del precio al productor manteniendo la fijación al público, no tomó en cuenta el particular entramado que más de 50 años generaron alrededor de la “leche cuota”. En el caso de Conaprole, por lejos la empresa más afectada, la distribución de la cuota se opera a través de mecanismos legales y cada litro por encima de los 60 iniciales se comercializaba con obligación de compra y venta en relación a los volúmenes de remisión. Este mecanismo, con 60 litros iniciales para todos los productores, hace que la leche de consumo sea un proporción mayor en los productores de menor remisión, y son entonces estos pequeños productores los más afectados al recibir un menor precio promedio. Esta situación se agrava en algunas plantas del interior, caso Coleme, en donde por ser único abastecedor de la ciudad la proporción de leche de consumo es mayor.
Un tercer aspecto está referido a la competitividad de las empresas que abastecen de leche a la población. En efecto, al trasladarse este menor precio a los productores remitentes, las empresas que abastecen el mercado de leche pasteurizada quedan en desventaja para competir por la captación de leche, con aquellas que no participan de este segmento de mercado. En un escenario, en donde se presume con la llegada de inversiones extranjeras, una fuerte competencia por la materia prima, esta situación tiende a configurar un desestímulo para el abastecimiento de leche y un situación desventajosa para aquellas empresas, como lo es claramente Conaprole, que están “obligadas” en este mercado.
En conclusión, el tema del precio de la leche de consumo está siendo manejado de forma tal que opera en contra de los fines propuestos ya que favorece mayormente a los consumidores de mejores recursos castigando a los productores más pequeños y colocando en una situación desventajosa a las empresas que aseguran, y lo han hecho durante siempre, el abastecimiento a la población.
jueves, 16 de junio de 2011
UN PAIS DE ESPALDAS A SI MISMO
El planteo del Presidente de la República de gravar con un impuesto a los propietarios de extensiones de tierra de más de 2000 hás tiene a nuestro juicio, dos abordajes para su análisis. El primero, que ha sido el centro de los debates de los últimos días, es el impuesto en sí mismo, sus fundamentos, destinos, objetivos más allá de la recaudación, justicia, etc. El segundo, a mi entender un producto “secundario”de la discusión generada, es la visión y la información que de la agropecuaria se mantiene desde vastos sectores de la sociedad y su clase política dirigente.
Entrando en el análisis del impuesto en sí mismo lo primero que aparecen son preguntas que no han sido claramente respondidas por los defensores de la propuesta; ¿cuáles son los objetivos del impuesto? , ¿por qué se dividen los productores en más de 2000 y menos de 2000 hás?, ¿cómo y quiénes administrarán los fondos recaudados?.
En un principio el presidente Mujica planteó el impuesto como un aporte de los grandes emprendimientos agropecuarios a las necesarias y cuantiosas obras de infraestructura que necesita el Uruguay para sostener el crecimiento de su producción agropecuaria. La recaudación planteada, unos US$ 60: no tendría en realidad demasiado impacto ya que se estiman entre US$ 1500: y US$ 3000: para esos fines. En un segunda instancia se dijo que además abarcaría el desarrollo rural incluyendo al INC y por último, en lo que parece ser el objetivo con mayor peso ideológico, se argumenta que se trata de medidas para frenar el proceso de concentración de la tierra.
La recaudación objetivo, US$ 60:, dividida por lo que el Ec. Frugoni plantea como cobro por há, unos US$8, abarcaría unos 7,5 millones de hás, algo así como el 50% de la superficie agropecuaria del País, lo que no es consistente con el resto de las cifras manejadas en cuanto al número de productores o el importe por há. La agricultura y la forestación, “culpables” del deterioro de la caminería rural, no abarcan sumadas más de dos millones de hás, de las cuales seguramente un porcentaje importante cae fuera de los límites del impuesto, por lo que, como bien lo dijo el Cdor. Astori, los ganaderos soportarán sobre sus empresas el grueso de la recaudación planteada.
El mecanismo elegido para combatir la concentración de la tierra por medio de un impuesto como éste, es por lo menos de muy dudosa eficacia y si analizamos anteriores experiencias, en realidad tiende a aumentar la propiedad en manos de grandes empresas cuyos capitales provienen del exterior, con proyectos de largo plazo y que miden su rentabilidad con otros parámetros que el inversor local.
Tampoco quede claro porque se elige el límite de 2000 hás y no 2500 o 1800, no hay un fundamento, ni siquiera uno, para explicar el límite elegido. Se repite el error de franjear productores como en los apoyos por la sequía y otras tantas veces.
En fin, el instrumento es inhábil para los fines propuestos porque no va cumplir con ninguno de los objetivos declarados, con el agravante que nos muestra un quiebre de la política fiscal, erosionando la credibilidad y generando la sensación que hoy les toca a los de más de 2000 hás pero ya no habrá una certeza en la materia.
No menos importante resulta comprobar el preocupante nivel de desinformación de nuestra clase dirigente acerca de la principal actividad económica del País. En estos días hemos escuchado a diputados, senadores y hasta ministros, referirse a las ganancias del sector manejando cifras absolutamente alejadas de la realidad; confundiendo aumento en los precios con ganancias, productividad con rentabilidad, producto bruto con margen sectorial, y la lista podría seguir. La población, bombardeada con cifras desopilantes de la bonanza de la agropecuaria, no duda en apoyar que se les saque a los que más tienen y además “casi no aportan”.
El Uruguay vive una fiesta de consumo, hay que esperar para comprar un auto 0k, los “nuevos uruguayos” tienen LCD y 2 celulares, y por suerte mucho más; y nadie se pregunta quién paga la fiesta? ¿ quién pone los dólares baratos para comprar todos esos artículos? La respuesta es muy clara, el sector exportador, del cual el agro es la principal base, genera los recursos a través de un atraso cambiario que algunos no dudan en calificar como muy importante.
El asunto es que nos hemos acostumbrado a vivir de espaldas al campo, si un uruguayo se va del País extraña la rambla y el Cabo Polonio, nunca los verdes campos. Si un habitante de l Uruguay entra a una oficina de Montevideo de bombacha y botas, lo mirarán como un bicho raro pero si entra vestido como un paisano de EEUU no les llamará la atención. Hacemos excursiones y hasta filmaciones de los niños de las escuelas rurales para que conozcan el mar y nos emocionamos al ver sus caritas de asombro, ni se nos ocurre organizar algo para que los niños de Pocitos, por ejemplo, conozcan el campo de su país. No basta con cantar “la maldición de Malinche”, hay que darse cuenta que con ésta forma de pensar y actuar, cada vez más los que estamos en el campo vamos siendo casi extranjeros en nuestra propia tierra.
martes, 14 de junio de 2011
HACE UN AÑO
Como en todos los conflictos de este tipo, todos perdimos, pero tal vez de éste se “salió” con las bases para posibilitar un nuevo relacionamiento dentro de la cooperativa que nos permite creer en un futuro mejor.
Junto con otros muchos compañeros nos tocó participar en los trabajos que desde la Anpl, culminaron con la firma del convenio entre Conaprole, Aoec, la Universidad de la República y la propia Asociación. Lejos estoy de creer que ese proyecto por sí sólo significó la base de la mejora de las relaciones laborales en nuestra empresa, pero sin dudas aportó y no poco, sobre todo en la difusión y comprensión de la problemática planteada. En efecto, se realizaron múltiples reuniones con legisladores, ministros, hasta el presidente José Mujica y el vicepresidente Astori, también con los principales dirigentes del Pit/Cnt y las jerarquías del MTSS.
Hoy nos alegramos de saber que se ha firmado el nuevo convenio colectivo sin ni siquiera una hora de paro, porque significa que comenzamos a transitar un camino, que aunque sabemos no será fácil, nos embarca en una estrategia ganar-ganar, más necesaria que nunca en los tiempos que se vienen para la lechería uruguaya.
Nos alegramos porque, apoyando la difícil decisión del Directorio de Conaprole y particularmente de su Presidente, hoy vemos que los pronósticos catastróficos no se cumplieron y por el contrario podemos celebrar un año sin conflictos. Hay que seguir trabajando porque obviamente lo principal aún está por hacerse pero sabiendo que aún el camino más largo empieza con un pequeño paso.