JUSTINO ZAVALA
lunes, 27 de octubre de 2014
DONDE ESTAMOS PARADOS?
Significan esta situación, que volvemos a la “larga noche” que vivimos cuando la aplicación de los subsidios generaba que la leche en polvo se vendía a menos de la mitad de lo que costaba producirla? Los mejores analistas de mercado coinciden en afirmar que NO. La urbanización creciente, el cambio en las costumbres alimentarias, la alimentación infantil en base a preparados específicos, el crecimiento demográfico de zonas con mayor desarrollo económico y muchas razones más nos impulsan a creer firmemente que la demanda por leche y productos lácteos va a superar en el corto y mediano plazo nuestra capacidad de producir.
Cuánto va a durar entonces esta onda negativa de los mercados? Ahí sí que tenemos respuestas para todos los gustos. Goldman Sachs anunció hace ya varios meses que el mundo iba demorar al menos 2 años en consumir la sobreproducción de lácteos, otros como Rabbobank sitúan un cambio de tendencia en el segundo semestre de 2015 y algunos dirigentes locales dejan entrever que “no hay problema”.
Como sea que finalmente ocurra, es muy importante que una crisis, que seguramente va a ser coyuntural y de no demasiado larga duración, no genere condiciones que afecten gravemente el desarrollo del sector en el largo plazo. En nuestra opinión tenemos que “blindar” a la lechería nacional para evitar la salida de productores del sector y/o la venta de una parte importante del stock lechero, particularmente terneras.
El año 2015 va a ser un año de comienzos y tal vez, ojalá así sea, podamos encontrar los apoyos y las ideas para formular una política lechera de largo plazo que nos permita crecer pero además desarrollarnos, para enfrentar fuertes de verdad los vaivenes de los mercados, antes que sea tarde.
lunes, 11 de agosto de 2014
Pa’ delante están las casas.
El fenómeno era razonablemente previsible, aunque no en su magnitud e intensidad. Los mercados, todos lo dicen, son inestables y dependen en gran medida de lo que haga o deje de hacer el gran comprador: China y de cómo produzcan o dejen de producir los grandes jugadores: Nueva Zelanda, EEUU y Europa. Para nosotros que siempre estamos “zafando del descenso” se vuelve muy importante el comercio regional con Brasil y Venezuela. Una evaluación rápida de nuestros mercados nos dice que es muy poco probable que tengamos ni cerca, los precios que teníamos hasta hace un mes atrás. Venezuela complicada, Brasil trancado y cada vez más autoabastecido y el resto lo podemos observar a través de las licitaciones de la GDT y ahí vemos que se está repitiendo la gráfica de 2008, aunque sin la melamina, por suerte. Algunos analistas como Goldman Sachs auguran que la caída durará al menos 2 años por un importante desfasaje entre la oferta y la demanda (mayor producción en EEUU y Europa y menor aumento del consumo en China), otros piensan que en cuanto China vuelva a operar en el mercado la situación se estabilizará en un nivel de precios más razonable. Como siempre hay analistas para todos los futuros posibles.
Esto no significa que la visión de largo plazo que nos muestra un mundo demandante de lácteos y en el que nuestra región juega un papel principal como abastecedor, se haya caído. Por el contrario los fundamentos de esa hipótesis están plenamente vigentes y los problemas coyunturales como el que estamos viviendo, lo que nos muestran es cuán inestables son las relaciones comerciales de nuestro sector en un mundo globalizado e interdependiente donde interactúan una multiplicidad de factores cuyo efecto no podemos manejar y muchas veces ni siquiera prever.
Los chinos, cuya sabiduría milenaria nadie discute, escriben la palabra crisis con dos signos; uno significa peligro y el otro oportunidad. Tal vez nosotros debamos utilizar estas crisis para al fin definir una estrategia de largo plazo para el desarrollo de nuestra lechería. Tal vez alguno piense que estoy planteando algo irrealizable en un País como el nuestro poco afecto a generar políticas de Estado sectoriales. Sin embargo, si analizamos la historia de la lechería uruguaya al menos en dos oportunidades encontraremos definiciones como las que reclamo. La primera de ellas es sin lugar a dudas la que condujo a la creación por ley, de nuestra cooperativa, ordenando y definiendo la producción por un período más que extenso con un involucramiento directa del Estado. La segunda se dio por los años 80 cuando se replanteó la estrategia de inserción comercial del sector abriéndose a la exportación impulsado por un fenomenal cambio en la base productiva con la utilización de las praderas sustituyendo a los afrechillos y avenas. El Estado acompañó este cambio con la suscripción de acuerdos comerciales con Argentina (CAUCE) y Brasil (PEC) además del tratado de libre comercio con Mexico.
Por eso podemos pensar que hoy tenemos la oportunidad de avanzar profundizando los modelos que optimizan nuestras ventajas para producir. No me sirve que me digan que tenemos modelos de 18.000 lts.leche/há si el pasto es menos del 40% de la dieta de esas vacas. Tenemos que investigar en como producir y consumir más pasto en nuestros establecimientos. No podemos seguir vendiendo nuestras terneras cuando hace años que no crecemos en el stock de vacas y cuando la dotación es un factor clave para aumentar el aprovechamiento del pasto. Estamos mal reproductivamente hablando y no investigamos suficientemente en ello. La lista es larga y son muchos los deberes que nos faltan realizar . Al fin, tenemos que proyectar la lechería uruguaya del siglo XXI que deberá ser con más leche, más leche por há, más vacas, más productores, más mercados. Haciendo base en nuestras fortalezas que son muchas pero corrigiendo nuestras debilidades que son importantes.
Así, cumpliendo cada uno, gobierno, industria y productores, su parte en este proceso, podremos avanzar en medio de las dificultades que no dudamos van a ser muchas y difíciles de superar, pero que, como no enseña nuestra propia historia, podremos vencerlas. Como el título: Pa’ delante están las casas.
domingo, 3 de noviembre de 2013
TENEMOS UN PROBLEMA…
En recientes actividades del sector, particularmente en el FOPROLE, se analizaron en profundidad las diferentes opciones productivas y cómo los productores uruguayos se han posicionado frente a ellas. El Ing. Chilibroste, que encabeza el equipo que formuló e implementa el Plan Estratégico de Conaprole en lo referente la producción primaria a través de los proyectos de Producción Competitiva y Apoyo a la Gestión Lechera, nos mostró con una importante base de datos producto de varios años de trabajo, cómo los productores hemos intensificado fuertemente la producción situándonos a medio camino entre los sistemas basados en una altísima producción individual y los sistemas de baja producción individual con muy altas cargas.
Los resultados económicos muestran en forma consistente a lo largo de los años que aquellos productores que logran consumir la mayor cantidad de materia seca producida en su establecimiento en forma de pasto cosechado directamente por sus vacas, manteniendo buenas producciones individuales, son los que obtienen mejores ingresos y márgenes. Recordemos la frase del Ing. Chilibroste haciendo énfasis en no despreciar la incorporación de 2 kgs. de pasto en la dieta por el importante impacto económico que tiene.
También quedó claro que continuar en el proceso de intensificación implicará la toma de decisiones hacia uno u otro modelo con más o menos inversiones en infraestructura, ganado, maquinaria, etc. Al decir del abuelo del Ing. Yamandú Acosta “ al navegante que no sabe a dónde va
ningún viento le viene bien”; en otras palabras debemos tener muy claro que para seguir creciendo tenemos que tomar decisiones claras sobre las bases productivas de ese crecimiento.
A pesar de carecer de una investigación nacional en el tema, la información disponible, tal como lo mencionáramos, apunta a que, en nuestro País, inserto en el mundo “encerrado” del que nos hablaba el Cdor. Nuñez, el crecimiento de la producción lechera deberá tener como protagonista principal al pasto consumido por las vacas.
Definido el escenario sobre el que deberemos movernos, el aumento de carga de vacas en nuestros sistemas es una condición imprescindible para aumentar el consumo de pasto. Aquí es donde aparece el problema: nuestra población de vacas no aumenta con el ritmo requerido y lo que es peor aún las categorías jóvenes tampoco. Las cifras publicadas por DICOSE nos muestran un modesto aumento del 4,5% de las vacas masa pero una disminución de las categorías + de 2 años del orden del 25% , del 11% en la de 1 a 2 años y de un 6% en las terneras, lo que finalmente nos muestra un decrecimiento del 1% del rodeo total.
En los trabajos realizados por el Ing. Jorge Artagaveytia se muestra que, los productores que llevan los registros del programa de costos de Conaprole, el porcentaje de vacas que paren por año es del orden del 70%. Si a eso le sumamos las informaciones de Mejoramiento Lechero sobre la edad al primer parto y el número de lactancias útiles y las informaciones del Dr. Repetto acerca de las dificultades y mortalidad en la cría y recría, los números de Dicose no pueden sorprendernos.
Tengamos en cuenta que en este último año no se realizaron exportaciones de terneras, lo que hubiera agravado aún más la situación descripta.
En los últimos años hemos perdido productores y tierra, apenas logramos mantener nuestro rodeo, pero aumentamos significativamente la producción. Más leche con las mismas vacas tiene un techo biológico/económico cercano y variable en nuestros sistemas. Para mantener el crecimiento en forma sustentable deberemos, entre otras muchas cosas, aumentar el número de vacas y eso requiere un trabajo profundo desde muchas áreas para mejorar los aspectos reproductivos, la cría y la recría de nuestras terneras.
La importancia que se dé a este problema y por lo tanto los recursos que se destinen al mismo dependerá ciertamente de cómo se vea el futuro de la lechería y el rumbo a seguir, parafraseando al abuelo de Yamandú saber a dónde ir para aprovechar los buenos vientos.
lunes, 8 de abril de 2013
Precio de la leche: Estamos frente a una burbuja?
sábado, 19 de enero de 2013
Las vacas, la leche y el Sr. Gini.
sábado, 24 de noviembre de 2012
LECHERIA: LO QUE NOS DEJAN LAS CIFRAS DE DICOSE
viernes, 29 de julio de 2011
Apuntes sobre la situación actual de la comercialización de leche para el consumo.
1-Introducción. En los últimos años hemos asistido a una gradual desintegración del régimen de comercialización de leche de consumo que rigió, con pequeñas variaciones, en nuestro País durante los últimos 50 años . A partir del Decreto-Ley 15640, que de hecho consagró el fin del monopolio de Conaprole y una especie de “competencia” regulada y culminando con el Decreto 129/008 que elimina la fijación del precio al productor, pero mantiene la fijación del precio al consumidor, se han ido procesando una serie de cambios, que apuntan a liberalizar el mercado de la leche fluida para consumo y en cierta manera, reconocen la nueva situación de una lechería cada vez más exportadora. El accionar del gobierno ha generado un escenario en el que, en la medida en que no se establecen parámetros claros y consensuados sobre el ajuste del precio, se ha producido una profunda distorsión que implica importantes transferencias de recursos desde el sector productor al sector consumidor.
2-El consumo de leche pasteurizada. Según datos de DIEA, el consumo de leche pasteurizada alcanzó en el año 2010, los 154 millones de litros con un crecimiento del 4% con respecto al año 2009. Analizando los datos disponibles de la última encuesta sobre consumo de alimentos en los hogares del INE encontramos que la leche pasteurizada es el producto lácteo más adquirido en los hogares uruguayos. Si desmenuzamos la información disponible encontramos que a nivel de 20% de la población de menores ingresos el consumo es de 147grs/día/persona, mientras que en el 20% superior ese consumo alcanza los 229 grs/día/persona, siendo la media 211 grs. Hay que resaltar que estamos hablando de leche pasteurizada entera, ya que en los hogares de mayores ingresos pasa a tener relevancia el consumo de leches descremadas, larga vida etc. También es importante resaltar que el consumo de leche cruda o “de tambo”, es muy importante sobre todo en el interior del País y más aún en las pequeñas localidades alcanzando los 34 grs/día/persona en promedio y los 54 grs/día/persona en los hogares más pobres.
3-La historia. Cuando en 1935 se aprobó la ley de fundación de la Conaprole, la comercialización de leche en el Uruguay atravesaba un perfecto caos de libre comercialización con productores que no cobraban su leche, desabastecimiento, dudosa calidad del producto y empresas que se fundían. La ley 9526 que creó la Cooperativa Nacional de Productores de Leche fue una de las más importantes formulaciones de políticas de estado con respecto al sector lechero que se hayan realizado en nuestra historia. En sus fines principales figuraba asegurar a la población el abastecimiento de leche para el consumo y para los productores la seguridad de la comercialización. Ya en esa ley se fijan los principios de la “leche cuota” y en leyes posteriores (9899, 10707, 15640) se reafirma y consolida un intrincado sistema de distribución y comercialización de los derechos sobre la misma, en lo que a los productores de Conaprole, se refiere. La ley 18242 que creó el INALE le pone entre sus cometidos estudiar y sugerir un sistema de comercialización de leche, cosa que hasta el momento no ha cumplido. El decreto 129/008 deja sin efecto a partir de marzo de 2008 la fijación del precio al productor, pero no elimina el régimen de cuotas vigente para Conaprole, por lo que, en los hechos, obliga a la Cooperativa a mantener su vigencia ya que, entre otras cosas, determina el número de votos por matrícula en la elección de las autoridades de la empresa. Al mismo tiempo, luego de más de 70 años de vigencia de la “leche cuota”, muchos precios relativos del sector se relacionan con el mismo. De ellos el más importante, sin lugar a dudas, es el de los arrendamientos en un sector que arrienda más del 50% de la superficie que trabaja. Al congelar el valor durante ya 3 años, se ha generado una importante distorsión de precios, en un momento en que la competencia por la tierra es particularmente dura.
3- Los beneficiarios y los perjudicados. De acuerdo a la situación actual la diferencia de precios entre la leche industria y la de consumo se encuentra en el orden de US$ 0,12 /lt lo que determina una pérdida de ingresos de US$ 1,5 millones/mes para los productores. Este traslado involuntario y coercitivo de recursos hacia el sector consumidor tiene, según ya vimos en el punto2, como principales destinatarios – más del 80%- a los sectores de medios y altos ingresos. Como un dato adicional, pero no menor, en el período considerado, los ingresos de los hogares uruguayos crecieron en el orden del 30%, estando actualmente entorno a los $32000/mes. Un aumento de $2 por litro, como el reclamado por los productores, implicaría a un hogar que consumiera 2 litros por día (más que el promedio) un gasto adicional de $ 120/mes o sea un 0,004 % de los ingresos. Desde el punto de vista de la inflación, la leche pasteurizada casi no tiene incidencia ocupando un 0,6185% del IPC, frente a un 26,0566 de los alimentos.
Como el sistema de cuotas continúa vigente, los productores más pequeños, que reciben una proporción más alta de leche cuota, son los más perjudicados. En el caso de Conaprole esa cifra alcanza a casi 500 productores, pero en casos como el de Coleme son el 100% de los productores perjudicados.
Desde el punto de vista de la industria, y sin entrar en un análisis de costos industriales, en un escenario de creciente competencia por la materia prima, aquellas industrias que no tengan compromiso de abastecimiento del mercado de leche fluida, podrán pagar un plus a sus productores o a quienes quieran captar.
4-Posibles caminos. La primer medida urgente y sin dilaciones debe ser un ajuste del precio de la leche de consumo no inferior a $2 que permitiría corregir hacia adelante, el desfasaje actual. En segundo término, pero no dilatado en el tiempo, deberíamos definir como País, que esquema de comercialización de leche pasteurizada vamos a seguir; mercado libre o regulado. Después de 75 años de mercado regulado no parece posible, en lo inmediato, un desregulación total y brusca del mismo. Aceptar un mercado regulado implica aceptar la existencia de reglas de juego consensuadas y un escenario en la ningún actor sea el “dueño” del precio. Las fórmulas de ajuste no deberían ser difíciles de encontrar un vez que exista la voluntad política para ello.